Cómo ir de San Petersburgo a Moscú en tren


Es cierto que en hora y media podéis llegar de una ciudad a otra en avión, pero, aunque se gana tiempo, se pierde el encanto del viaje. La distancia San Petersburgo y Moscú es de más de 700 kilómetros. Para recorrerlos en tren hay varias opciones:

A) Tren diurno:

El tren de alta velocidad une San Petersburgo y Moscú en 4 horas. El más utilizado es el Sapsan  «САПСАН», algo parecido a nuestro AVE, que alcanza los 250 km/h y entró en funcionamiento en 2009. Para evitar problemas, os recomiendo que compréis los billetes con mucha antelación y a través de su página web oficial. Hay muchas páginas que también son fiables, pero que os cobrarán una comisión por haceros la misma reserva que podéis hacer vosotros mismos por internet.


Los trenes hacia Moscú salen de la estación de Leningradskiy. Las paradas que hace son pocas y no duran más de un minuto. Los asientos oscilan entre los 17996 Rublos por un Conference Compartment (para cuatro personas y con comida) y los 2925 de la Economy Class. La clase turista es un asiento normal, parecidos a nuestros trenes, sin comida, ni mesa.


Para comprar los billetes basta con registrarse en su página web, que está en inglés en Os llegará un email para confirmar el alta y ya tendréis vuestra cuenta online abierta para poder hacer reservas. Elegís el día, la hora y el tipo de tren que queréis. En función del tren escogido podréis elegir el tipo de asiento de entre los libres que aparecen en el gráfico, igual que en la página de Renfe.

Para finalizar, os pedirán rellenar los datos de los pasajeros, confirmáis la información de la reserva y la pagáis con la tarjeta de crédito. Una vez pagados, os presentará los billetes para que los imprimáis. Cuidado, para que todo sea correcto no podéis usar acentos en todo el formulario, ni siquiera al escribir vuestros datos personales.

Cuando lleguéis a la estación, basta con enseñar el billete de tren y vuestro visado para que os dejen montar.

B) Trenes nocturnos de lujo: la opción más cara, pero la más bonita

Tren Grand Express: es el tren regular más lujoso de Rusia. Pertenece a una compañía privada y sale de la estación de Movskovsky, en plena Avenida Nevski. Los billetes se compran en su página web y parece más un hotel que un tren. Tiene restaurante y cada vagón cuenta con una asistenta que está toda la noche pendiente por si necesitas algo. El desayuno viene incluido en el precio.

Sale a las 23’40 y llega a las 8’36 a Moscú. En todo el trayecto hay wifi gratis y que funciona muy bien. Es una gran experiencia.


Red Arrow: el mítico Flecha Roja, con más de 80 años de historia. Su interior, de estilo soviético, aportan un viaje único. Los billetes se pueden comprar en la web de RZD. Sus precios son mucho más altos que los del Grand Express y los servicios que ofrecen son más o menos los mismos, aunque éste es mucho más clásico.


C)Trenes de línea regular:

Estos trenes son mucho más baratos, pero más incómodos y lentos. Tardan entre 8 y 9 horas en llegar y realizan muchas paradas. Algunos son nocturnos y ofrecen camas y compartimentos, otros no. Algunos ejemplos son:
  • 119A: cubre la línea San Petersburgo-Belgorod y llega a Moscú en 9h34’.
  • 033X: cubre la línea de Tallin a Moscú y tarda 8h35’.
  • 031A: cubre la línea Helsinki – Moscú y tarda 7h32’.
  • 145A: cubre la línea San Petersburgo – Chelyanbinsk y tarda 8h44’.
  • 107Ж: cubre la línea San Petersburgo – Samara y tarda 9h17’.




Opinión del Grand Express – Mi viaje de San Petersburgo a Moscú


Nos despedimos de San Petersburgo por unas semanas para coger el tren que nos llevaría a Moscú. Para aprovechar más el tiempo y vivir una experiencia única, apostamos por el Grand Express, que tenía unos precios mucho más asequibles que la otra opción ferroviaria de lujo, el Flecha Roja.

El tren es toda una institución en Rusia. En el año 2002, fue el primero en ser privatizado y ahora lo lleva la empresa JSC TC Gran Service Express, que lo anuncia como un hotel sobre ruedas. Con todos los servicios de un hotel, el Gran Express ofrece un viaje único entre las dos ciudades más famosas de Rusia.

El Grand Express sale de la estación de Moskovsky Vokzal, una estación que está en plena Avenida Nevski, por lo que es muy fácil llegar a ella. La estación de metro de Mayakovskaya está al otro lado de la plaza. Una vez en la estación, hay que quedarse en el hall de la entrada para ver los carteles donde van apareciendo los nombres de los trenes y las plataformas donde se van a colocar. Es bastante engorroso porque en todo el hall no hay ningún asiento y está todo lleno de gente esperando. Tampoco te puedes sentar en el suelo, como pasa en muchos aeropuertos, porque los guardas vienen y te llaman la atención. El otro punto importante es que los carteles van apareciendo en ruso. Al menos cuando nosotros fuimos, no había nada en inglés. Le preguntamos a un guardia y nos lo explicó como pudo. Tuve que esperar hasta diez minutos antes de la salida para que pusieran a qué plataforma tenía que ir.

Cuando llegamos al andén nos encontramos con una azafata por vagón, con un uniforme muy bonito, que iba ayudando a los pasajeros. Nos llevó al compartimento y nos enseñó nuestra “habitación” y cómo se transformaban los asientos en camas. Todo estaba impecable. Lo que más me llamó la atención fue el armario que se abría y se transformaba en un aseo.



Al rato nos trajo la carta con el desayuno. Apuntó a qué hora queríamos que nos los sirviera y qué queríamos elegir entre las opciones que había. Y la dirección de nuestro hotel en Moscú, porque el transfer va incluido en el precio.


Nuestro compartimento fue uno en 1ª Clase Business. Este tipo de vagones tiene 9 cabinas con dos camas: una abajo y otra arriba. La puerta se abre y se cierra con tarjeta. Tenía aire acondicionado, ropa de cama, una mesa, un espejo, enchufes en un montón de sitios… Lo contratamos a través de su propia página web. Los servicios se encuentran en ambos extremos del vagón.  Lo único malo es que no hay mucho espacio para dejar el equipaje. Pero nos ajustamos.

Como todos los trenes rusos, salió muy puntual, a las 23’44 exactas. Y tenían razón los folletos de publicidad, el traqueteo hace que te quedes dormido en un minuto. Y la única pega, que duró muy poco. Las 8 horas y media que tardó en recorrer los 635 km que nos separaban de Moscú se me pasaron volando. Fue una experiencia maravillosa.

Grand Express San Petersburgo- Moscú

En el billete viene incluido:

- Desayuno.
- Wifi gratis, que funciona estupendamente y sin tener que registrase.
- Set de snacks y fruta de bienvenida.
- Amenities en el aseo del compartimento.

- Transporte en taxi desde la estación de Moscú hasta vuestro hotel.


Opinión del restaurante tailandés Som Thai Madrid


El mejor restaurante de comida tailandesa en el que he estado en Madrid. No sabía ni que existía, pero fue todo un acierto. Paseando por el barrio de Chueca y buscando un sitio para comer, llegué a la puerta de este local. Me llamó la atención su elegancia y sus precios. Ofrecían un menú de fin de semana muy económico.

Entré y el local me enamoró. Todo muy bien decorado y prestando atención a todos los pequeños detalles.

En la parte de fuera hay una pequeña barra de bar por si no te apetece ir a comer o cenar, pero sí a tomarte una tapa. La especialidad en esta zona es la cerveza tailandesa acompañada de una brocheta, aunque también ponen gin tonics.

La zona de comedor es bastante amplia. Hay mucho espacio entre las mesas, algo que agradezco porque, últimamente, muchos sitios están metiendo servicios de más y, al final, te sientes como si estuvieras comiendo con el de la mesa de al lado, no puedes ni levantarte de la silla sin molestar al que tienes detrás.


Aunque la carta es bastante amplia, me decidí por probar el menú de fin de semana. Se componía de:

1. Entrantes: Una fuente muy bien presentada con:
- Kai satee: unos pinchos de pollo con leche de coco y hierbas.
- Poh-pia: rollitos de primavera tailandeses.
- Khung phom pha: colas de langostino rebozadas en pasta de arroz.
- Ensalada de Vermicelli: con cabello de ángel preparado al estilo tailandés, pollo, limón y apio.



2. Un plato principal a la elegir entre cinco opciones:
- Pad cha: pescado blanco rebozado.
- Khai pat king: pechuga de pollo salteado con jengibre, verduras y arroz.
- Paneg Mu: cerdo al curry.
- Pad Thai: tallarines tailandeses.

 Paneg Mu

                                                                                  Khai Pat King

3. Postre: a elegir entre sorbete, flan de coco, tapioca o fruta.

Tapioca

4. Bebida: una copa de vino, cervez, agua o refresco.

El personal también organiza fiestas tailandesas a las que merece la pena asistir. Si tengo oportunidad, me lo apunto. Sin duda, se ha convertido en uno de mis sitios preferidos de la capital para una cena exótica.



Precios del Som Thai Madrid:
- Menú de mediodía: de lunes a viernes por 12,80€

- Menú de noche: de lunes a jueves por 16,80€ .



Horario
- De lunes a domingo: de 13'30 a 16'30 y de 20'30 a 00'00.
- Cierra los martes.



   RESTAURANTE SOM THAI 
San Marcos, 26 Madrid
Teléfono: 910410429 / 605842296
reservas@som-thai.es
som-thai.es


Opinión - Raquetas de nieve nocturnas con Yurok Adventures


Ya había hecho varias excursiones con raquetas de nieve, así que… este año quería algo distinto. Mirando en varias webs me decidí por contratar una excursión nocturna y no me defraudó.

La empresa con la que contacté fue Yurok Adventures porque era la que más fama tenía de todas las que realizaban la ruta nocturna en Madrid. No había muchas para elegir.

Quedamos con nuestros guías a las 18:00 en el aparcamiento de Navacerrada, delante de la cafetería. Fueron muy puntuales. Poco a poco fueron llegando las personas que iban a realizar la actividad con nosotros, unos diez.

Cuando estuvimos todos, nos dieron el material (las raquetas y los bastones) y enseñaron a usarlos a la gente que no había realizado nunca una actividad con raquetas. Ya era noche cerrada. Encendimos nuestros frontales (éstos los tuvimos que llevar de casa) y nos pusimos en camino.


Nuestra primera parada fue delante de un iglú que habían hecho con un grupo familiar esa misma semana. Nos mostraron cómo lo habían construido y nos pudimos hacer fotos con él.


Seguimos nuestro camino haciendo varias paradas, sobre todo tras las cuestas. Lo mejor de todo era el silencio y la emoción de estar solos por mitad del monte helado con la iluminación de nuestras luces y de la luna llena. Impresionante.



La actividad duró cuatro horas y fue muy asequible, incluso para la gente que usaba raquetas por primera vez. El año que viene repetiré.

Si vais a realizar una actividad semejante, tened en cuenta que el parking de Navacerrada se llena muy pronto y que, aunque la actividad empiece por la tarde, las colas son muy grandes hasta llegar allí. Por eso, salid con mucho tiempo y armaos de paciencia.  

Precio: 39€         Empresa:  Yurok Adventures 



Día 5 – Rusia: San Petersburgo - Visita a la Catedral de Kazán y a la Catedral de San Isaac


Antes de coger el tren para llegar a Moscú, visitamos los dos templos importantes que nos quedaban por ver cerca de la Avenida Nevski. El primero de ellos fue la Catedral de Kazán, casa del obispo ortodoxo de la ciudad. Está inspirada en San Pedro de Roma y dentro siempre hay una cola de creyentes esperando su turno para besar el icono de Nuestra Señora de Kazán. Su diseño refleja el deseo del excéntrico zar Pablo de unir el catolicismo y la ortodoxia en un tipo de súper-cristiandad, y su fascinación por los Caballeros de la Orden de Malta, de la que él era miembro. Poco después de mandarla construir, murió asesinado en un golpe de estado. (Horario: de 7’00 a 18’00. Precio: la entrada es gratuita).

Hay vestir con decoro, pero no es necesario el pañuelo en la cabeza para las mujeres.

Desde allí, nos dirigimos a la Catedral de San Isaac, la más grande de la ciudad. Las entradas las compramos por internet para ahorrarnos la interminable cola. San Isaac destaca por su cúpula dorada. Su interior es muy llamativo, pero merece la pena subir los 262 escalones para obtener grandiosas vistas desde arriba. Sólo para la cubierta de la cúpula se usaron 100 kilos de oro.



La Catedral tiene planta de cruz griega con una enorme cúpula central, visible desde todos los puntos del centro histórico, y cuatro cúpulas pequeñas, una en cada esquina. La cúpula central, recubierta de oro, está sostenida por una columnata y una balaustrada decorada con 24 estatuas de ángeles y arcángeles.



Su interior es enorme. Puede albergar a más de 14.000 personas dentro. Todo está lleno de mosaicos, columnas de malaquita y lapislázuli, mármoles, frescos, 350 esculturas… Lo más llamativo es el vitral del altar central, llamado “La Resurrección de Cristo”, algo raro en una iglesia ortodoxa. (Precio: 250 Rublos.  Precio para subir a la cúpula: 150 Rublos más. Cierra los miércoles.  http://eng.cathedral.ru/


En el exterior se encuentra la Plaza del senado y el monumento del Jinete de Bronce, una estatua ecuestre de Pedro I cuya base es una enorme roca de granito rojo de 1500 toneladas. Se la conoce como la Piedra de Trueno y se dice ser la piedra más grande movida por el hombre. Se la trajeron desde el Golfo de Finlandia, en una sola pieza, montada en una especie de trineo. El viaje para recorrer estos 6 km tardó nueve meses y en él participaron más de cuatrocientos hombres.

Nuestra siguiente parada sería la estación de tren para pasar la noche en el Grand Express y llegar a Moscú.