Viajando por Rusia – Supermercados y precios


Los supermercados en Rusia son exactamente iguales que los que tenemos en España. Y los productos que podemos encontrar son, más o menos, los mismos. Dependiendo de la zona en la que nos encontremos también habrá distintos productos regionales y locales y, si estamos pegando al Far East (zona de Vladivostok) encontraremos muchas cosas coreanas y japonesas, incluso las famosas Jidouhanbaiki (máquinas expendedoras que sólo tienen productos de Japón).

En San Petersburgo y Moscú, sobre todo en esta última, comprar es mucho más caro que otros sitios. El lugar donde más barato hemos comprado ha sido Khuzhir (en la isla de Olkhon – Baikal), seguido de Petropavlovsk (Kamchatka).

En las ciudades podéis encontrar grandes centros comerciales por todos lados. Hay muchos Auchan (Alcampo). En la planta baja o sótano, se encuentra el supermercado (algunos también tienen una zona de comida preparada para llevar), en las intermedias están las tiendas de ropa y electrónica, y en la superior está la court food, llena de restaurantes y cadenas. Me llamó la atención que estaba prohibido vender bebidas alcohólicas en muchas de estas zonas de cadenas de fast food (Burger King, McDonald’s…), ni siquiera cerveza.



Dejando a un lado los grandes almacenes, yo siempre recomiendo visitar los pequeños supermercados, las tiendas de barrio y los mercados para, así, llevarnos una visión más completa del país, su gente y su forma de vida.

Supermercados

Están situados en barrios residenciales, próximos a una estación de metro o de autobuses. Las cadenas más extendidas son Perekrestok, Ramstor, Sedmoi Continent y Mega.

Las tiendecillas de barrio suelen estar abiertas 24 horas, como Kvartal y Pyaterochka.

Los supermercados más baratos son los llamados “Gran descuento”. Son muy pequeños y la mayor parte de sus productos son de alimentación. El más barato que vi fue Diksi. Otros famosos son Magnit y Kopeika. Muchas veces se encuentran en el sótano de cualquier edificio.




Mercados

Los mercados de las ciudades están divididos en tres partes. En el interior del mercado están los puestos normales de cualquier mercado español, en el exterior hay también puestos, a veces más baratos y de peor calidad. Cerca de la zona de puestos hay muchas personas vendiendo sobre una manta, o sobre el mismo suelo, ropa muy vieja y usada, juguetes, verduras y frutos (espárragos, habas, raíces, moras…) que se nota que han recogido ellos mismos porque llevan aún herramientas, como el escardillo, a cuestas. Dan bastante pena porque suelen ser personas muy mayores y muy pobres.




Por la calle hay muchos puestecillos de fruta a muy buen precio y que abren hasta bien tarde. 



Precios

Aquí podéis ver los precios aproximados de la cesta de la compra en Rusia. Tened en cuenta que, depende del lugar en el que estéis, puede variar mucho.


Qué necesito para viajar a Rusia – La odisea de la documentación



Los españoles necesitan tener un visado para entrar en Rusia. No necesitan visado para estancia de hasta 90 días los nacionalizados en Argentina, Venezuela, Uruguay, Ecuador, Nicaragua, Perú, Chile y Colombia. Los cubanos tampoco lo necesitan para estancias de hasta 30 días.

Empezad a conseguir la documentación necesaria con 2 MESES DE ANTELACIÓN. Luego, todo son prisas. Sobre todo cuando no consigues que te atiendan en la central de visados por la cantidad de gente que hay y no se cumplen los plazos normales de entrega de visados…

Paso 1 – Carta de invitación. Visa Support

Consiste en un documento en pdf que te envían confirmando que vas a ir a Rusia. Os la pueden hacer en una Agencia de Viajes rusa o en el  primer hotel que tengáis la reserva hecha. El documento que os dan no es la reserva del hotel, es otro papel (se paga aparte).

Para viajar a Rusia, reservad la primera noche de estancia en el país con un hotel que haga este trámite (así es más sencillo). Una vez reservado, poneos en contacto con el hotel para que os lo emitan. La información que me pidieron fueron mis datos personales y todos los hoteles en los que iba a pernoctar durante mis días en Rusia, con fecha de entrada y de salida.  Me cobraron 15€ por persona.


Paso 2 – Contratar un seguro de viaje autorizado

El seguro de viaje debe tener fecha de caducidad explícita y debe decir que tiene cobertura en Rusia o cobertura mundial. El impreso también debe mostrar el logotipo y la firma de la empresa, la fecha y los datos personales del viajero.

Si tenéis un seguro de viaje ya, o si vais a contratar uno, poneos en contacto con la aseguradora para que os hagan un documento especial para Rusia. No vale con la póliza normal. Ellos están acostumbrados a las “pegas rusas” y ya tienen documentos tipo preparados.

Las aseguradas autorizadas a día de hoy en Rusia son:

• AXA Aurora
• AIA International (CIS) Ltd. - International SOS
• ARAG Compañia Internacional de Seguros y Reaseguros
• Compañía Europea de Seguros S.A. (ERV)
• Coris – Spain
• ELVIASEG S.A.
• Europ Assistance,
• "Global Voyager Assistance (Cyprus)" – GVA
• MAPFRE Asistencia
• DKV
• Schwarzmeer und Ostsee Versicherungs-Aktiengesellschaft SOVAG
• RACE
• RACC
• ASISA
• Sanitas
• Adeslas
Y odas las compañías de seguro rusas.

No son válidas las pólizas de seguro médico de Mutuas aseguradoras como MUFACE o la cobertura médica de la Seguridad Social española.

Está permitido viajar con una póliza de seguro médico de una compañía aseguradora no incluida en la lista de compañías autorizadas, siempre y cuando está pueda expedir un documento oficial que demuestre que puede proveer los servicios necesarios en el territorio de la Federación de Rusia.


Importante: Si vais a viajar a la parte oriental de Rusia: Urales, Cáucaso, Siberia, confirmad con la compañía que os cubren en estas zonas. En caso contrario, contratad una póliza con cobertura Mundo. Por regla general, pólizas con cobertura sólo en Europa no abarcan las regiones fuera del ámbito de la Rusia europea.

Paso 3 – Solicitar el visado

Se solicita en la Central de Visados Rusos de Madrid o Barcelona. Hay que llevar a la oficina:

a) Un formulario de solicitud, que se rellena en esta página. Si no lo llevas impreso y te lo tienen que imprimir allí, te cobran. 
b) El pasaporte.
c) El documento de Recibí, que se puede descargar aquí
d) El seguro de viaje autorizado por las autoridades rusas.
e) Una foto tamaño carnet reciente (cuidado con este punto. Conocí a gente en la cola que la habían echado para atrás porque la foto no tenía las dimensiones que ellos consideraban oportunas y se salía un poquito del cuadrado para pegarla. Tampoco les habían dejado recortarla allí y tuvieron que volver otro día, con lo que ello supone…).
f) La carta de invitación - Visa Support.
g) El justificante de pago de las tasas, que te lo dan allí. Se puede pagar en efectivo o con tarjeta.


Las tasas del visado para Rusia son: normal 58€ y urgente 113€. Se supone que tardan 10 días naturales desde el día en que llega a la oficina la solicitud (normal) y 24 horas, sin contar el día de recepción de los documentos (urgente). Pero no siempre se cumplen. A mí me lo dieron a los 15 días y los urgentes estaban tardando entre 3 y 5 días.

Paso 4 – Recoger el visado

Cuando hacéis el trámite, os dan una fecha y una hora para recogerlo. Tenéis que ir exactamente a esa hora, si no, no os lo darán. Si queréis que otra persona os recoja el visado, ésta tiene que ir con una autorización firmada por vosotros y una fotocopia del DNI. Para recoger el visado, no es necesario coger número en la oficina.


 

Mi experiencia solicitando el visado

El visado se solicita en la Central de Visados Rusos de Madrid o Barcelona. No dan cita previa. Para mí fue un trago horroroso, al menos en la de Madrid. Cuando llegas allí hay que coger número y armarse de paciencia. El local es muy pequeño y no hay sitio para que se siente todo el mundo. Hay cuatro mostradores, pero cuando yo fui sólo una persona se estaba encargando de los visados. Como revisan la documentación con lupa, tardaban entre 10 y 15 minutos con cada solicitante. Me costó ir 3 veces para conseguir que me atendieran, porque cuando llega la hora de cerrar, se van, estén por el número que estén. La atención no se puede decir que sea muy amable. No atienden al teléfono, ni a las consultas por internet.

Después de conseguir que me atendieran, me dijeron que mi documentación no estaba bien porque la fecha que ponía mi carta de invitación sólo cubría hasta el día 7, cuando yo iba a salir del país el día 8 de madrugada. Les dije que ya lo había hablado con el hotel, pero que si no tenía alojamiento para esa noche, que no podían hacer nada. Me dijeron que no le importaban mis razones, que no me expedían el visado así, y punto.

Así que tuve que hacer una reserva ficticia en booking para luego cancelarla. Volver a mandar los papeles al hotel para que me expidiera otra carta de invitación y volver a ir a la oficina de visados.

Para asegurarme de que me iban a atender me fui allí a las 6’45 de la mañana, cuando la oficina abre a las 10. Pues ya había 3 personas en cola. Cuando llegaron las 10 de la mañana, la cola era inmensa. Hasta había gente que se había llevado las sillas del camping para sentarse en la calle… Seguramente, la gente que fuera a las 10’00 ya no sería atendida porque no cogerían su número.

Por fin entregué todos los papeles y parecía estar todo correcto. Me dijeron que los plazos de entrega no se estaban cumpliendo porque tenían mucho trabajo y me dieron otra fecha para recogerlo. La recogida sólo se hace por la tarde de 18’00 a 19’00. Si vas fuera de ese horario, no se te da. Te pongas como te pongas.

Recogí mi visado con mucha ilusión. Parecía que todo había salido al final perfecto. Poco sabía yo entonces de la burocracia rusa y de todos los incidentes que pasan los viajeros europeos en esos aeropuertos. De hecho, pese a tener mi documentación en regla, al final tuve que pasar la noche en el “cuartelillo de inmigración” arrestada, perdiendo mi vuelo y pagando una multa. Pero eso ya es otra historia que ya os contaré…

Total de gasto:



Tipos de alojamiento que me encontré en Rusia


En las zonas turísticas de Rusia que he visitado me he encontrado con varias modalidades de alojamiento, algunos mejores que otros. Os recomiendo no ir a la ligera y mirar multitud de opiniones antes de reservar nada porque, aun así, incluso, os la pueden colar.

Muchos alojamientos os pueden sorprender por fuera. Lo normal en Rusia es que todo esté fenomenal por dentro, pero lo de fuera da igual que se caiga a pedazos. Se ha llegado a un individualismo exacerbado tan increíble que se observa abiertamente en el interior de los pisos. Mi piso está totalmente reformado por fuera, mis dos baldosas de entrada están nuevas y limpias, pero las del resto del descansillo están partidas, sucias, son de otro color viejo, las paredes que no son la mía están con los cables por fuera…

Muchos hoteles se encuentran en una planta de un piso antiguo. Muchas veces, en un mismo bloque de pisos hay varios hoteles distribuidos por planta. La primera vez me horroricé mucho. Me encontré con un portalón, que cerraba con llave de imán y que daba paso a otro mundo: cables por fuera, olor a humedad, pintura descascarillada... No sabía dónde me había metido, daba verdadero miedo. Y no había sido un hotel precisamente barato… Pero luego me asombré mucho. Cuando me abrieron la puerta del hotel, el interior era increíblemente lujoso. El dicho de baño ruso: cara limpia y culo sucio no se cumple para nada. Es justamente al revés. Lo de todos da verdadero asco, lo sabemos y nos da igual, pero lo de uno que se quede bonito.

Hoteles

En general, los hoteles rusos están bastante bien. En la zona europea hay hoteles que cumplen todas expectativas de los viajeros occidentales. La mayoría vienen con el desayuno incluido, normalmente buffet en el que puedes elegir platos calientes, fríos, ensaladas, platos chinos, kefir, yogures, quesos, crepes… Por muy caro que sea el hotel, eso no quiere decir que el personal sepa inglés. Si acaso, se defiende, pero no preguntes mucho.

También me ha llamado la atención que los hoteles con spa escasean. Incluso ha sido difícil encontrar hoteles que tuvieran piscina. Algunos tienen una sauna rusa, pero no todos.


Hoteles de estilo soviético

Su público sigue siendo eminentemente autóctono. Tanto, que incluso a algunos les molesta la presencia de extranjeros allí. Bueno, parece que si eres chino no hay tanta reticencia.

Los hoteles de este estilo muestran la arquitectura tradicional de la época, con toda su sobriedad. El mobiliario también es de esa época. Por lo que con que probéis uno, si estáis interesados en vivir unos días bajo un techo antiguo soviético, es suficiente. No son cómodos para nada. El personal tampoco está acostumbrado a tratar con extranjeros.


Hoteles Guest House o Mini hoteles

Son hoteles familiares. Normalmente es un piso grande que una familia ha restaurado y ha transformado en hotel. Tienen muy pocas habitaciones y su precio es parecido al de un hotel, aunque cuenta con menos facilidades. Su punto bueno es la cercanía de los dueños. Aunque no sepan inglés, hacen por dónde. Es una buena forma de acercarte más a las familias y de tener una oportunidad para aprender hablando con ellas mientras desayunas.



Hostels

Se parecen mucho a las casas de huéspedes. Son antiguos pisos restaurados, pero más amortizados. En vez de tener habitaciones individuales, sacan más dinero transformándolas en dormitorios con varias literas. Sinceramente no me ha gustado ninguno de los que he visto. De uno de ellos hasta me fui, aunque lo hubiera pagado de antemano. Mi habitación resultó ser un cuarto de escobas. Las fotos que yo había visto por internet no sé ni cómo las habían hecho, porque no cabía nada en la habitación. Era sólo la cama. Para entrar, tenías que ir agachado y mi mochila tenía que estar en el pasillo porque tampoco cabía. El servicio estaba al lado de recepción, con lo que todo el mundo sabía cuándo entrabas y salías y se iban pasando un ambientador los unos a los otros, porque había colas. Encima, para ir yo tenía que atravesar unas escaleras de caracol desde mi habitación-cuarto escobas, que se movían de una manera que pensaba yo: “O mearme encima, o matarme por las escaleras. Hay que elegir”.

Mi habitación vista desde la cama. Eso es todo lo que hay: cama encajada entre las paredes.

Apartamentos

En booking y otras centrales de reserva aparecían como apartahoteles. Pero, cuando llegué allí, en dos ocasiones, me encontré con una mujer que me llevaba en coche a otro lugar distinto del que aparecía en la reserva. De hecho, en esas direcciones no existía ningún hotel.

Los dos en los que estuve tenían las mismas cosas en común: pese a ser zonas más o menos céntricas, los barrios dejaban mucho que desear; por fuera y el interior de los bloques daban susto, casi en ruinas; por dentro estaban totalmente reformados, con una decoración y una limpieza excelente; en ambos casos me ofrecieron servicios adicionales a un precio a menos de la mitad que el que ofrecían las agencias o los hoteles (servicio de taxi, excursiones…).



Campings

De ellos poco puedo hablar. Pero lo poco que puedo es malo. Iba a alojarme en un camping nuevo en Khuzhir, en la isla del Baikal, que tenía buenas opiniones y que mostraba unas fotos maravillosas, plan glamping.



Conforme se fue acercando el momento de mi reserva, empezaron a aparecer muchos comentarios negativos en las redes. Me extrañó. Muchos hablaban de estafa. Los comentarios se iban borrando. Un día los encontrabas y al día siguiente ya no estaban. Curiosamente, las fotos del camping también cambiaron y, de ser un glamping, pasó a un cutrecamping. En vez de mostrar una genial tienda de campaña maravillosa, mostraba una cabaña polvorienta con un catre mugriento. Una vez en Khuzhir, fui a ver por fuera el camping y llevaban razón las últimas fotos. 



Durante mi planificación del viaje intercambié varios emails con ellos para que me aconsejaran sobre excursiones por la zona y para ver si me podían organizar el viaje de vuelta de la isla a Irkutsk. En todo momento me respondieron rápidamente y empezaron a organizármelo todo. Cuando vi aquellas fotos y aquellos comentarios, me quedé muy fría. Les mandé nuevamente un email preguntándoles directamente si las fotos de su camping eran las antiguas o las nuevas, si me iban a alojar en una tienda de campaña como la de la foto o en un catre en una cabaña ruinosa. Allí acabó nuestra relación. Esperé y esperé, pero nunca me contestaron. Finalmente, cancelé mi reserva antes de que me cobraran y contraté una guesthouse (al final fue peor el remedio que la enfermedad. Pero, bueno, esa es otra historia…). 


Como veis, mi experiencia con los alojamientos rusos es bastante variada. Suelo huir de los hoteles lujosos y me gusta ahondar en lo mundano para poder relacionarme más con la gente del lugar y aprender más de su cultura. Aunque un lujito de vez en cuando para reponer fuerzas, tampoco lo descarto. Contrastando mis vivencias con otros viajeros que me encontré por el camino, todos estuvimos de acuerdo en una cosa: Rusia es un país difícil, incluso si hablas ruso, y hay que ir con cuidado cuando vas por libre para no tener problemas con donde duermes.


Quizás vosotros tengáis otra visión de esto, o no. Aquí tan sólo muestro las impresiones que yo tuve la suerte a veces, y otras no tanta, de llevarme de allí.  


Qué comer en Rusia – Postres y dulces típicos rusos


A los rusos les gustan muchísimo los dulces. Sin embargo, llama la atención que los bombones y el chocolate no saben para nada duces, son agrios y fuertes. Aquí os dejo algunos de los dulces típicos que me encontré viajando por este país:

Priániki: torta Rusia originaria de Tula. Donde más las vi fue en Vladimir y en Suzdal. Se hacen con harina, mantequilla, mermelada, miel, cardamomo, canela y jengibre.



Syrok v shokolade: barrita de requesón recubierta de chocolate. Es muy barata y la comen sobre todos los niños a modo de chuchería. Está riquísima y hay de muchos rellenos distintos que acompañan al requesón.


Blini dulces: tortitas o crepes, con mermelada, requesón, miel…



Millet porridge: gachas de mijo. Está presente en todos los buffets de los hoteles para desayunar. Originado en el siglo XII, hoy es bastante popular.



Syrniki: una especie de buñuelos, parecidos a la leche frita, hechos con requesón, harina, huevos y azúcar. Se suelen servir con crema agria, miel o mermelada.



Vatrushka: empanadilla redonda con requesón dulce o mermelada.


atwbp.com

Chocolate tradicional:  Alyonka Chocolates (Шоколад Аленка). La niña de la marca es la hija de la famosa diseñadora soviética  Alexander Gerinas.



Helados rusos artesanales: tienen una manera de hacerlos que me dejaron boquiabierta... No sé quién empezó a hacerlos así, si los tailandeses o ellos, pero están buenísimos. 


Gofres con palo: muy ricos, pero difíciles de comer sin mancharte.


Bebidas típicas rusas


Aunque siempre que nos hablan de las bebidas rusas nos imaginamos que los rusos están siempre bebiendo vodka, no es así. De hecho, durante nuestro viaje no vimos a nadie bebiéndolo. Y cuando lo pedíamos en los bares, nos miraban y se echaban a reír. Muchos de nuestros anfitriones nos contaron que ellos sólo beben vodka si están celebrando algo en concreto y que la bebida nacional es el té. ¿Quién lo iba a decir?

Cerveza Baltika: la compañía cervecera más grande Europa del Este y la segunda fabricante de toda Europa.


Vodka: el vodka se bebe solo, en vasos de chupito, sin hielo, pero frío y acompaña a los entremeses. El más popular por barato es el Putinka.


Kvas: bebida alcohólica suave (2’2%) hecha con harina de centeno, malta o salvado, pan de centeno y manzanas. Por su sabor, color y espuma, la llaman la Coca Cola soviética - aunque para mi gusto, no se parece en nada su sabor -.


Mors: bebida hecha con bayas (sobre todo arándanos rojos), fermentados y mezclados con almíbar y agua. Tiene muy poco alcohol (un poco más del 1%) y se puede beber caliente o frío.


Kisel: crema gelatinosa hecha de frutas.

www.cocktailsoftheworld.com

Kompot: jugo de frutas azucarado, espesado con almidón, al cual se le añaden frutas frescas o secas.

russia-travel-guide.com

Tarkhun: bebida de Georgia con gas, estragón y galium (asperilla o bregandia).


Kéfir: bebida procedente del Cáucaso que está presente en un montón de países del este. Se parece al yogur, pero está más agrio y se toma mucho para desayunar.  Hoy, salvando las diferencias, se puede comprar en el Mercadona.



Té: el té que más se ve por Rusia es el negro, aunque hay de multitud de variedades. Se toma con azúcar y limón, y se acompaña con algunos dulces. Lo toman a todas horas, aunque tienen la costumbre del Chaepitie. Es la misma que la nuestra cuando estás con los amigos y dices “¿Quedamos para tomar un café?”, pero ellos lo hacen con té. Quedar con los amigos y hablar mientras se disfruta del té caliente. Si encima se hace con el samovar, mejor que mejor.